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Compatibilidad
Inversa
Antes de la televisión en color existía
ya la televisión monocromática, con una definición de características ya
establecidas (número de líneas, número de cuadros, ancho de banda de la señal de
televisión, etc.), y con una infraestructura de difusión (distribución de
canales de las señales de televisión, emisores y repetidores construidos para la
aplicación a las señales de televisión monocroma ya definidas, etc.), que
obligaban a que el nuevo diseño de televisión en color pudiese utilizar estos
mismos equipos sin necesidad de realizar una nueva inversión en equipos.
Por tanto, si se pretendía que no resultara excesivamente costosa la instalación
de un sistema de televisión en color, entonces había que tener en cuenta la
posibilidad de utilizar la red de emisores y receptores de blanco y negro a la
vez que los de color. Pero no únicamente eso, sino que, además, la señal
transmitida debía poder ser captada tanto por los receptores monocromáticos como
por los de color, ya fuese la señal transmitida sin croma o en color.
Así, habrá una compatibilidad directa donde la recepción monocromática no debe
tener degradación ni molestias debidas a la presencia de información de color en
los televisores monocromáticos. Paralelamente, la red de emisores monocromáticos
existentes, han de poder transmitir las emisiones en color, con lo que el ancho
de banda de estas emisiones deberán ser iguales.

Posiciones de los colores primarios
adoptados para la televisión en color, según el grafico C.I.I. Con el rojo, el
verde y el azul se pueden reproducir una gran cantidad de colores.

Esquema de funcionamiento del sistema
secuencial de análisis de un sistema de televisor color.
Compatibilidad inversa, es aquella por
la cual los receptores de TV color deben poder recibir, reproducciones
monocromáticas sin ajuste especial alguno, las imágenes emitidas de acuerdo con
el sistema de TV monocromático existente.
En 1946, se descubrieron ciertas propiedades del ojo como, por ejemplo, la
aberración cromático donde el ojo no puede discernir las diferencias de los
detalles finos de una imagen, ni distinguir matices de colores muy próximos.
Estos descubrimientos, junto con los procedimientos de codificación en los que
se demostró la posibilidad de transmitir un sistema compatible de TV color una
información de luminancia "Y" y dos informaciones referentes al color, llamadas
información de "crominancia", posibilitaron el desarrollo de los sistemas de TV
color en general y, en particular, los sistemas actualmente en explotación (N.T.S.C.,
SECAM y PAL).
De acuerdo con los principios de tricromía, la imagen de una escena en color
puede reconstruirse con una fidelidad satisfactoria superponiendo tres imágenes
monocromáticas de la misma escena, cada una de ellas de un color primario
cuidadosamente elegido. Así, la imagen se puede reproducir proyectando en una
misma pantalla la imágenes monocromáticas obtenidas.
Para cumplir la condición de
compatibilidad inversa (recepción de los programas monocromáticos con
televisores de color), es preciso que las señales de crominancia" se anulen en
los grises y en el blanco. Por ello, hay que elegir combinaciones tales como
(R-Y) o (B-Y), fáciles de conseguir con simples matrices electrónicas.

Distribución discontinúa del espectro de
energía de la señal de luminancia, donde se pueden intercalar las rayas de
energía de la señal de "crominancia".
Se eligen estas dos ecuaciones porque
(G-Y) es más pobre en información cromática. Para comprenderlo mejor, supongamos
que tenemos una imagen con un verde primario (caso más favorable),
G = 1, con lo que B = 0 y R = 0.
Y = 0,59 -1 (G-Y) = 0,41; (B-Y) = - 0,59; (R-Y) = - 0,59
Que en valores absolutos demuestra que
(G-Y) es con mucho la señal de menor valor cromático.
La información de luminancia Y, en un sistema de televisión en color, debe ser
transmitida con las mismas características que para un sistema monocromático, si
se busca la compatibilidad. Así, el ancho de banda de la señal de luminancia
"Y", transmitida para un sistema monocromático ha de ser igual, en el caso de
transmisión, al de un sistema de color.
Esto obliga a transmitir las señales de "crominancia" dentro del ancho de banda
del espectro ocupado por "Y", pero por separado. El problema está en conseguir
transmitir las dos señales de "crominancia" y la de luminancia sin que se
produzcan interferencias entre ellas que dificulten la recepción, tanto en los
equipos monocromos como en los equipos de color.
En su momento, se optó por modular una señal cuya frecuencia quedara dentro del
espectro de la señal Y, por las señales de "crominancia" (R-Y) y (B-Y). Esta
señal se denomina subportadora de "crominancia".
Todo esto se consiguió gracias a los trabajos realizados por Mertz y Gray que
demostraron que el espectro de frecuencias de los sistemas de análisis
secuencias de líneas no es continuo. Así, las rayas principales de energía del
espectro de la señal de luminancia "Y" (tanto en color como en monocromático),
están situadas en frecuencias que son múltiples enteros de la frecuencia de
línea. De esta manera, se pueden utilizar los intervalos disponibles entre rayas
del espectro eligiendo una frecuencia de subportadora,

Posición de la banda de frecuencias
atribuidas a la señal de "crominancia" en el espectro de la señal de luminancia.
igual a un múltiplo entero impar de la
semifrecuencia de línea. De este modo, las rayas de energía de las bandas
laterales de la señal quedarán entrelazadas con las del espectro de luminancia.
El primer paso para convertir la imagen coloreada de una escena dada a señales
eléctricas, viene dado por los dos sistemas de análisis de la imagen, el
secuencial y el simultáneo. Esta conversión de señal luminosa en tensión se
realiza en el interior de los tubos de imagen, que, dependiendo del método
utilizado (secuencias o simultáneo), su diseño interno variará de unos a otros.
La conversión ha de ser tal que el tubo de imagen de la cámara y del receptor
puedan transmitir y recibir, respectivamente, las imágenes monocromáticas.
El segundo paso consiste en transmitir la información eléctrica de una imagen
para que pueda ser recibida tanto por los televisores monocromáticos, como por
los televisores en color. La conclusión obtenida es que es suficiente transmitir
la señal de luminancia y dos señales de "crominancia", para que la recepción en
ambos sistemas sea correcta.
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