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Mielofibrosis

 

 

AVANCES SOBRE MIELOFIBROSIS EN EL CONGRESO EUROPEO DE HEMATOLOGIA

 

Esta página es informativa, carece de valor médico

 

Aprueban un nuevo tratamiento para un grave cáncer de la sangre

 

 

Fuente:

 

https://www.clarin.com/sociedad/aprueban-tratamiento-grave-cancer-sangre_0_H1vLVbrjP7e.html

 

Quienes padecen mielofibrosis sufren daños en la médula ósea, anemia y un agrandamiento del bazo. Así, quedan expuestos a infecciones o leucemia. Traen al país el primer medicamento aprobado para su tratamiento.

La mielofibrosis es una grave enfermedad que afecta el funcionamiento de la médula ósea.

 

Se trata de una enfermedad rara, grave y que provoca la muerte. La mielofibrosis es una afección de la médula ósea que genera una baja en la producción de glóbulos rojos, blancos y plaquetas, con un notable deterioro de la calidad de vida de quienes la padecen, expuestos a infecciones, o incluso leucemia. Hasta ahora, no había un tratamiento específico y a los pacientes se los abordaba sólo con mecanismos para paliar sus síntomas. Sin embargo, durante el 18° Congreso de la Sociedad Europea de Hematología, que reunió en Estocolomo a más de 9.000 médicos de todo el mundo, se anunció que un nuevo medicamento para tratar la enfermedad -aprobado por la ANMAT- está disponible en Argentina desde agosto.

La mielofibrosis no es contagiosa ni hereditaria y sus causas se desconocen. Tampoco puede prevenirse y afecta a cerca de una cada 100 mil personas. Pero cuando se desarrolla, produce graves daños y su sobrevida en promedio se estima entre los 18 meses y los seis años.

Al alterar la cantidad y calidad de los glóbulos rojos, blancos y plaquetas en la sangre, los enfermos sienten cansancio, pérdida de peso, sudoración nocturna, fiebre y dolor abdominal. Este último se debe al agrandamiento del bazo, que toma varias veces su tamaño normal (hipertrofia) para intentar suplir las funciones que deja de cumplir la médula ósea.

Para describir la enfermedad, sirve su nombre: mielo (médula), fibrosis (acumulación de tejido cicatrizado). Ocurre que, por acción de sustancias llamadas citoquinas, se destruye el tejido esponjoso y permeable de la médula. Sus células se sustituyen por tejido cicatrizado, duro, y pierde la facultad de producir glóbulos y plaquetas. Esa función es asumida por el bazo y el hígado, que se agrandan, y no llegan a producir células de la misma calidad que la médula.

El avance de esta afección es paulatino: al principio el enfermo se siente cansado, con dolor abdominal y muchas veces los médicos no sospechan del cuadro, con lo cual se demora el diagnóstico, que se realiza con análisis de sangre y biopsias de la médula.

Hasta ahora se viene realizando un manejo sintomático de la enfermedad. Es decir, buscan mejorar la calidad de vida bajando los síntomas: con suplementos de hierro o transfusiones de sangre, la administración de algunas drogas y hormonas o ácido fólico. Otra opción es realizar un trasplante de médula, pero por su alto riesgo de complicaciones, se utiliza en pocos casos.

Sin embargo, en 2010 se descubrió una molécula con cualidades para luchar contra este mal. A partir de allí se desarrolló la droga ruxolitinib, inhibidora de la producción celular. Según explicó a Clarín el doctor Francisco Cervantes, del Hospital Clinic, de Barcelona (España), “con su uso, los enfermos han notado mejoras en los síntomas, como la reducción del tamaño del bazo, menor sudoración nocturna, fiebre o dolores abdominales”. Cervantes destacó que la droga, “además de una mejor calidad de vida ha demostrado que logra mayores plazos de sobrevida” en miles de pacientes tratados en el mundo, aunque no es una cura definitiva. Se trata de una enfermedad que ataca a adultos a partir de los 55 ó 60 años, con un pico alrededor de los 65.

Alessandro Vanucchi, hematólogo de la Universidad de Florencia (Italia) remarcó: “Esta es la primera droga que demuestra una mejora en la sobrevida de pacientes con mielofibrosis. Y los últimos estudios muestran que los efectos rápidos y positivos de la droga se sostienen en el tiempo”.

Desde Argentina, Miguel Pavlovsky, Director Médico Científico de Fundaleu, indicó que este avance “es muy positivo y genera una gran expectativa porque hoy el tratamiento es limitado. Es una enfermedad muy debilitante, con esta droga los pacientes recuperan peso y hay una marcada mejoría de la calidad de vida”.

El medicamento fue aprobado a fines de 2011 por la FDA de Estados Unidos, a mediados del año pasado en Europa y en el primer semestre de este año por la ANMAT. En Argentina, el laboratorio Novartis comenzó a comercializarlo en la segunda mitad de este año y otros laboratorios lo harían más adelante. Al tratarse de una droga oncológica, debe contar con el 100% de cobertura de las obras sociales.

El tratamiento se realiza con dos tomas diarias por vía oral que deben mantenerse de por vida, y si bien es una forma de quimioterapia, no requiere internaciones o viajes al hospital y tiene bajos efectos adversos, entre los que se cuenta una anemia inicial, según indicaron los expertos. Algunos estudios preliminares sugieren además que la droga podría revertir los daños en la médula ósea, aunque esto se encuentra aún en una etapa de estudio, dado que su desarrollo es reciente.

Ruxolitinib

    

¿Para cuáles condiciones o enfermedades se prescribe este medicamento?

El ruxolitinib se usa para tratar la mielofibrosis (un cáncer de la médula ósea en el que la médula ósea es reemplazada por tejido cicatrizante y provoca disminución en la producción de los glóbulos sanguíneos). También se usa para tratar la policitemia vera (PV; un cáncer de la sangre, de crecimiento lento, en el que la médula ósea produce demasiados glóbulos rojos) en personas que no se pudieron tratar con éxito con hidroxiurea. El ruxolitinib también se usa para tratar la enfermedad de injerto contra huésped (GVHD; una complicación de un trasplante de célula madre hematopoyética [HSCT; un procedimiento que reemplaza la médula ósea enferma con médula ósea sana]) en adultos y niños mayores de 12 años de edad que fueron tratados sin éxito con medicamentos esteroides. El ruxolitinib pertenece a una clase de medicamentos conocidos como inhibidores de la quinasa. Funciona para tratar la mielofibrosis y PV al bloquear las señales que ocasionan que las células del cáncer se multipliquen. Esto ayuda a detener la propagación de las células del cáncer. Funciona para tratar el GVHD al bloquear las señales de las células que provocan el GVHD.

 

¿Cómo se debe usar este medicamento?

La presentación de ruxolitinib es en tabletas para tomar por vía oral. Generalmente se toma con o sin alimentos, dos veces al día. Tome ruxolitinib aproximadamente a la misma hora todos los días. Siga atentamente las instrucciones que se encuentran en la etiqueta de su receta médica y pida a su médico que le explique cualquier parte que no comprenda. Tome ruxolitinib exactamente como se le indica. No tome una cantidad mayor o menor del medicamento, ni lo tome con más frecuencia de lo que indica la receta de su médico.

Si usted está en tratamiento para mielofibrosis o PV su médico puede comenzar con una dosis baja de ruxolitinib para las primeras cuatro semanas de tratamiento y aumentar gradualmente su dosis después de ese tiempo, no más de una vez cada 2 semanas. Si está en tratamiento para GVHD, su médico puede comenzar con una dosis baja de ruxolitinib y aumentar su dosis después de al menos 3 días de terapia.

Trague las tabletas enteras; no las mastique ni las triture.

Si no puede ingerir alimentos por la boca y tiene un tubo nasogástrico (NG), su médico puede indicarle que tome el ruxolitinib por el tubo nasogástrico (NG). Su médico le explicará cómo preparar el ruxolitinib para administrarlo por medio del tubo NG.

Su médico ordenará pruebas de laboratorio antes y durante su tratamiento para ver cómo le afecta este medicamento. Su médico puede aumentar o disminuir la dosis de ruxolitinib durante su tratamiento o puede indicarle que deje de tomar ruxolitinib por un tiempo. Esto depende de qué tan bien funciona el medicamento en su caso, los resultados de sus pruebas de laboratorio y si tiene efectos secundarios. Informe al médico cómo se siente durante el tratamiento. Siga tomando ruxolitinib incluso si se siente bien. No deje de tomar ruxolitinib sin hablar con su médico. Si su médico decide detener el tratamiento con ruxolitinib, su médico podría disminuir la dosis gradualmente.

¿Qué otro uso se le da a este medicamento?

Este medicamento se puede recetar para otros usos; para obtener más información hable con su médico.

¿Cuáles son las precauciones especiales que debo seguir?

Antes de tomar ruxolitinib,

 

informe a su médico o farmacéutico si es alérgico al ruxolitinib o a cualquier otro medicamento o a alguno de los ingredientes que contiene el ruxolitinib. Pida a su farmacéutico una lista de los ingredientes.

 

Informe a su médico qué otros medicamentos con y sin receta médica, vitaminas, suplementos nutricionales y productos a base de hierbas está tomando o tiene planificado tomar. Asegúrese de mencionar cualquiera de los siguientes: medicamentos antimicóticos incluyendo itraconazol (Sporanox), ketoconazol y voriconazol (Vfend); carbamazepina (Carbatrol, Equetro, Tegretol, otros); claritromicina; efavirenz (Sustiva, en Atripla, Symfi); fluconazol (Diflucan); inhibidores de la proteasa del VIH incluyendo indinavir (Crixivan), nelfinavir (Viracept), ritonavir (Norvir en Kaletra, en Viekira Pak) y saquinavir (Invirase); mibefradil (Posicor); nefazodona; nevirapina (Viramune); fenitoína (Dilantin, Phenytek); pioglitazona (Actos, en Oseni, Duetact); rifabutina (Mycobutin); rifampicina (Rifadin, Rimactane, en Rifamate, Rifater); telaprevir (Incivik); y telitromicina (Ketek). Es posible que su médico deba cambiar las dosis de sus medicamentos o supervisarle atentamente para saber si sufre efectos secundarios. Muchos otros medicamentos también podrían interactuar con el ruxolitinib, así que asegúrese de informar a su médico sobre todos los medicamentos que esté tomando, incluso los que no aparezcan en esta lista.

 

Informe a su médico qué productos a base de hierbas está tomando, especialmente la hierba de San Juan.

 

Informe a su médico si tiene anemia, una infección, si está recibiendo diálisis o si recientemente estuvo cerca de alguien con tuberculosis (TB, una infección grave de los pulmones) o visitó o vivió en un lugar donde la TB es común. Informe también a su médico si sufre o alguna vez sufrió de TB, colesterol alto, cáncer de la piel, hepatitis B u otra enfermedad hepática o enfermedad de los riñones.

 

Informe a su médico si está embarazada, si tiene planes de quedar embarazada o si está amamantando. Si queda embarazada mientras toma ruxolitinib, llame a su médico. No debe amamantar mientras esté tomando ruxolitinib y durante 2 semanas después de su dosis final.

¿Qué dieta especial debo seguir mientras tomo este medicamento?

A menos que su médico le indique lo contrario, continúe con su dieta normal.

¿Qué tengo que hacer si me olvido de tomar una dosis?

Omita la dosis que le faltó y continúe con su programa regular de dosificación. No duplique la dosis para compensar la que omitió.

¿Cuáles son los efectos secundarios que podría provocar este medicamento?

El ruxolitinib puede ocasionar efectos secundarios. Informe a su médico si alguno de estos síntomas es intenso o no desaparece:

 

mareos

 

dolor de cabeza

 

cansancio

 

debilidad

 

dificultad para respirar

 

aumento de peso

 

gases

 

dolor abdominal

 

diarrea

 

estreñimiento

 

náuseas

 

picazón

 

sarpullido

 

dolor muscular o de articulaciones

 

inflamación de los brazos, piernas u otras partes del cuerpo

Algunos efectos secundarios pueden ser graves. Si presenta alguno de estos síntomas, llame a su médico inmediatamente:

 

sangrado inusual o intenso o moretones

 

fiebre, dolor de garganta, escalofríos, tos, dolor en el pecho, sudoración nocturna, micción frecuente, dolorosa y urgente y otras señales de infección

 

ardor, escozor, picazón o piel sensible en un lado del cuerpo o del rostro con sarpullido o ampollas dolorosas que aparecen varios días después.

 

llagas nuevas, moretones o decoloración u otros cambios en la piel

 

piel pálida, cansancio, falta de aliento (especialmente mientras hace ejercicio)

 

dificultad para moverse o para mantener el equilibrio, debilidad en las piernas o brazos que solo empeora, dificultad para comprender o hablar, pérdida de la memoria, problemas de la vista o cambios de personalidad

El ruxolitinib puede ocasionar otros efectos secundarios. Llame a su médico si tiene algún problema inusual mientras toma este medicamento.

Si desarrolla un efecto secundario grave, usted o su doctor puede enviar un informe al programa de divulgación de efectos adversos 'MedWatch' de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés) en la página de Internet (http://www.fda.gov/Safety/MedWatch) o por teléfono al 1-800-332-1088.

¿Cómo debo almacenar o desechar este medicamento?

Mantenga este medicamento en su envase original, cerrado herméticamente y lejos del alcance de los niños. Almacénelo a temperatura ambiente y lejos del exceso de calor y humedad (no lo guarde en el baño).

Los medicamentos que ya no son necesarios se deben desechar de una manera apropiada para asegurarse de que las mascotas, los niños y otras personas no puedan consumirlos. Sin embargo, no debe desechar estos medicamentos por el inodoro. En su lugar, la mejor manera de deshacerse de sus medicamentos es a través de un programa de devolución de medicamentos. Hable con su farmacéutico o póngase en contacto con su departamento de basura/reciclaje local para conocer acerca de los programas de devolución de medicamentos de su comunidad. Consulte el sitio web de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA), (https://goo.gl/xRXbPn) para obtener más información de cómo desechar de forma segura los medicamentos, si no tiene acceso al programa de devolución de medicamentos.

Es importante que mantenga todos los medicamentos fuera de la vista y el alcance de los niños, debido a que muchos envases (tales como los pastilleros de uso semanal, y aquellos que contienen gotas oftálmicas, cremas, parches e inhaladores) no son a prueba de niños pequeños, quienes pueden abrirlos fácilmente. Con el fin de protegerlos de una intoxicación, siempre use tapaderas de seguridad e inmediatamente coloque los medicamentos en un lugar seguro, uno que se encuentre arriba y lejos de su vista y alcance. http://www.upandaway.org/es/

¿Qué debo hacer en caso de una sobredosis?

En caso de sobredosis, llame a la línea de ayuda de control de envenenamiento al 1-800-222-1222. La información también está disponible en línea en https://www.poisonhelp.org/help. Si la víctima se ha derrumbado, ha tenido una convulsión, tiene dificultad para respirar, o no puede despertarse, llame inmediamente a los servicios de emergencia al 911.

Los síntomas de una sobredosis pueden incluir los siguientes:

 

sangrado o moretones inusuales

 

mareos

 

dolor de cabeza

 

cansancio

 

fiebre, dolor de garganta, escalofríos, tos y otras señales de infección

¿Qué otra información de importancia debería saber?

Asista a todas las citas con su médico y del laboratorio.

No deje que nadie más use su medicamento. Pregunte a su médico cualquier duda que tenga sobre cómo volver a surtir su receta médica.

Es importante que Ud. mantenga una lista escrita de todas las medicinas que está tomando, incluyendo las que recibió con receta médica y las que compró sin receta, incluyendo vitaminas y suplementos de dieta. Ud. debe tener la lista cada vez que visita su médico o cuando es admitido a un hospital. También es una información importante en casos de emergencia.

  

 

 

Orcadas 1969/1970

www.dna.gob.ar/la-antartida

Ley de la Nación Nº 20.827/74

 

 

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Última modificación: 10 de diciembre de 2021