|
Módulo 4: Impresión digital
Todos los métodos de impresión de imágenes sobre papel
tienen esto en común: todos representan el color mediante
mezcla de colores sustractivos. Muchas impresoras de color
digital sólo usan tres colores: cyan, magenta y amarillo. Un
proceso a tres colores produce imágenes de muy buena calidad,
dependiendo de la naturaleza de los colorantes. Las tintas
utilizadas en la impre nta son, por naturaleza, algo impuras.
No son filtros perfectos. Absorben parte de la luz que debería
ser transmitida. Las deficiencias de las tintas de impresión
han producido un proceso de cuatro colores que incluye la
tinta negra. Hace que las sombras parezcan más densas y mejora
el contraste de imagen global. La sustitución del negro por
sobreimpresiones de 3 colores reduc e el uso de tinta. Reduce
los costos de tinta y hace que el proceso sea más fácil de
controlar. Incluso cuando se usa el proceso de cuatricomía,
las imágenes impresas tienen una gama de color más pequeña que
la de los monitores o las transparencias. La gama debe
comprimirse en cierta medida durante la reproducción. La gama
de color varía, dependiendo de la calidad del papel y los
colorantes. Los que se ven a la derecha reproducirán una gama
más amplia de colores.
Las impresoras de color digital usan una variedad de
colorantes. Las impresoras de chorro de tinta forman los
puntos rociando tintas de color desde una matriz de diminutos
chorros, controlados por señales digitales. Las impresoras de
láser a color son similares a las copiadoras a color. Usan
tóners de color. Un tambor fotosensible recibe la imagen
expuesta al láser y transf iere tóner al papel. Las impresoras
térmicas usan un elemento calorífico para transferir el color
desde las cintas donantes al material receptor. En las
impresoras de cera térmica, la cinta donante se reviste con la
cera de color. Un cabezal de impresora contiene miles de
elementos caloríficos que funden la cera, transfiriéndola al
receptor. Cuando cada color se ha transferido al receptor en
una impresora térmica, el receptor se vuelve a situar
automáticamente para el paso siguiente. El control exacto del
registro en cada paso resulta decisivo, para obtener unas
copias de calidad. Las impresoras de transferencia de tinte
térmico usan cintas donantes revestidas de tintes especiales.
No usan un proceso de pantalla (serigráfica) para imprimir
imágenes . Producen un resultado de tono continuo que
rivaliza, en cuanto a calidad, con las copias fotográficas.
Los procesos de cuatro colores usados en la impresión de gran
volumen requieren descomponer las imágenes de tono continuo en
puntos. Los puntos para tintas cyan, magenta, amarilla y negra
se graban en películas para separación de color (fotolitos).
Estas películas tienen un registro muy exacto para que la
alineación sea precisa. Las separaciones de color en semitonos
se combinan para producir una imagen compuesta. El texto y las
líneas no se pasan a pantalla serigráfica (no se transforman
en puntos), pero se incluyen en una de las películas como masa
de color, habitualmente la negra.
Los puntos de semitono producen imágenes llenas de colorido
cuando se imprimen con tintas llamadas "tintas de proceso".
Los puntos varían de tamaño, con puntos pequeños en las altas
luces y grandes en las sombras. Cuando las imágenes a color se
han editado, una filmadora procesa la información y registra
los valores de los puntos sobre película para fotocomposición,
creando las separaciones de color o fotolitos. Las pantallas
(serigráficas) de semitono, también llamadas "trama", usan una
cuadrícula medida en líneas por pulgada. Los puntos más
pequeños se pueden formar dentro de esta cuadrícula. Las
pantallas o tramas de 150 líneas son comunes en la impresión
comercial sobre papel de buena calidad.
Las filmadoras de imagen producen películas del tamaño de
página o más grandes, con todos los elementos de la página en
la posición apropiada. Así se elimina el montaje a mano de las
películas, llamado "ensamblaje". Las pruebas de color se
necesitan para comprobar la imagen tras la separación y la
creación de los fotolitos. Las pruebas de impresión por capas
colocan los cua tro colores sobre hojas transparentes ,
sobreponiéndolas para obtener la imagen a todo color. Las
pruebas de color de una sola hoja son más comunes.
Proporcionan una adecuada representación del aspecto del
resultado final. Algunos sistemas de pruebas permiten
transferir imágenes al papel que se usará en la impresión
real. Como el papel afecta a la reproducción del color, es el
tipo más preciso de prueba de pre-impresión.
La impresión digital en color ha hecho surgir nuevas
aplicaciones, en las que no se requiere una reproducción
masiva.. Actualmente, las páginas a color se pueden imprimir
con costes ventajosos en cantidades de van de cientos a
algunos miles. |